Un abasto de alimentos seguro es necesario para todos los miembros de la familia. La inseguridad alimentaria surge cuando el acceso a una alimentación nutricionalmente adecuada y segura es limitada o incierta. Esto dificulta obtener alimentos y tomar decisiones saludables, puede exacerbar el estrés y el riesgo de contraer enfermedades crónicas.

Es importante considerar el tamaño familiar y nuestra capacidad de almacenaje de alimentos frescos y perecederos. En épocas de emergencia debemos estar preparados con alimentos almacenados que no requieran refrigeración para un mínimo de 5 a 15 días. Estas recomendaciones son importantes a considerar.

Planifica menús de antemano que satisfagan las necesidades nutricionales y preferencias de la familia.

Establece un presupuesto y toma ventaja de los alimentos que están en oferta especial o en temporada.

Utiliza en forma segura los alimentos perecederos que están en la nevera y el congelador; así aseguras reducir los desperdicios.

Aplicar métodos apropiados en el manejo seguro de los alimentos y el agua para reducir los riesgos de contaminación.

Importancia del control de temperatura

Dejar los alimentos por mucho tiempo a temperatura ambiente puede causar que las bacterias crezcan a niveles peligrosos provocando enfermedades. Los alimentos calientes se deben mantener a una temperatura interna de 140 ºF o más alta. Los alimentos fríos se deben mantener a 40 ºF o menos.